
このたび、新聞で画家・小川憲一豊実を紹介していただきました。
南米アルゼンチンで暮らした日々、瀬戸内の海との出会い、
さまざまな経験を重ねながら、今も絵を描き続けています。
絵を通して、これまで歩んできた人生や、
これからも、一枚一枚の絵を大切に描き続けていくことでしょう。
ご紹介いただき、ありがとうございました。
Queridos amigos:
Quería compartir con ustedes este artículo de un periódico japonés sobre la vida y la trayectoria artística de mi esposo.
Al leerlo, recordé muchos momentos de nuestra vida entre Argentina y Japón. Espero que les guste conocer un poco más de su historia y de su pasión por la pintura.
¡Un abrazo grande desde Japón!
Un pintor que dedica su vida al arte
Sudamérica, el mar de Setouchi y el compromiso con la paz
Kenichi Ogawa Houjitsu, pintor de 79 años
Nació en Kioto en 1947. Después de graduarse en el curso de arte de la escuela secundaria Hiyoshigaoka, vivió tres veces en Sudamérica. Ha recibido importantes premios en exposiciones de arte por sus obras relacionadas con la oposición a la guerra y ha realizado numerosas exposiciones individuales en todo Japón.
Se trasladó a Numakuma para pintar el mar y actualmente vive en la localidad de Utsumi, donde también dirige una galería de arte y una cafetería.
El camino de un pintor
Durante gran parte de sus años de secundaria, iba a clase con su ropa de calle manchada de pintura. Los fines de semana también los dedicaba a pintar en su taller.
Fue durante esa época cuando empezó a vender sus cuadros, fijando él mismo los precios. En un viaje escolar visitó Hiroshima y sintió una profunda indignación ante la tragedia de la bomba atómica. No podía aceptar los horrores de la guerra.
Desde entonces, comenzó a expresar a través de la pintura la guerra y sus consecuencias. Durante aproximadamente 65 años, estos temas han seguido formando parte de su obra.
Después de graduarse, trabajaba tres días realizando trabajos físicos y dedicaba los otros tres a pintar. Finalmente, emprendió su viaje a Sudamérica con un billete solo de ida.
Tras pasar 45 días en barco, llegó a Argentina. Allí trabajó, entre otras cosas, como profesor en una escuela de japonés durante dos años. También dedicaba su tiempo libre a pintar paisajes y niños.
Tres viajes a Sudamérica y el regreso a Japón
A los 24 años se trasladó a Perú, pero regresó a Japón al recibir la noticia del fallecimiento de su padre.
Durante los siguientes tres o cuatro años trabajó en Japón como carpintero y programador. Después volvió a Argentina, donde conoció a su esposa, Maria Inés, descendiente de japoneses de segunda generación. Allí formaron una familia y nacieron sus hijos.
Más adelante, mientras construía su propia casa, sufrió una grave lesión en los dedos de la mano derecha, algo especialmente difícil para un pintor. La herida se infectó gravemente y decidió regresar a Japón, pensando que allí podría recibir una mejor atención médica.
Desde entonces, ya no puede utilizar los dedos de la mano derecha para pintar como antes. Ahora sostiene el pincel entre el dedo índice y el dedo medio, y continúa creando sus obras.
Hacia mediados de sus treinta años, empezó a conseguir importantes premios en concursos de arte. Poco a poco, pudo vivir exclusivamente de la pintura y llegó a realizar cuatro o cinco exposiciones individuales al año en galerías y grandes almacenes de distintas partes de Japón.
A los 43 años se trasladó nuevamente a Argentina con su familia. Era su tercera estancia en Sudamérica. Vivía enviando sus cuadros a galerías de Japón.
Sin embargo, tras el estallido de la burbuja económica japonesa, sus obras dejaron de venderse y tuvo que regresar a Japón.
Como había vivido tanto en Kioto como en Sudamérica, lejos del mar, quiso comenzar a pintar paisajes marinos. Por eso se trasladó a Numakuma, en la región de Setouchi. Después de vivir allí durante 24 años, hace unos once años se mudó a Tajima, en la localidad de Utsumi, donde reside actualmente.
Lo que significa pintar
No enseño a pintar. Creo que lo importante es que cada persona encuentre su propia manera de expresarse.
Los dibujos de los niños pequeños son maravillosos. Pienso que enseñarles a pintar imponiéndoles una forma determinada de hacerlo puede ser como arrebatarles algo muy valioso: su individualidad.
En el futuro, quiero seguir viajando y pintando como hasta ahora. Quiero descubrir paisajes que todavía no conozco, encontrarme con personas nuevas y representar aquello que me parezca interesante.
Deseo seguir sosteniendo el pincel hasta el último momento de mi vida.




